Receta paterna de un plato de verano que parece de invierno: las pochas. No sólo la receta es paterna, también la mano de obra. Nuestro único mérito, fue pelarlas; que oye, tuvo su trabajito pelar el kilo de vainas que llegó en la cesta de verduras. De noche, en compañía de la radio, pero sin chimenea.
Necesitamos: 1/2 kilo de pochas ya desgranadas, 1 cebolla, 1 tomate mediano, 1 pimiento verde mediano, aceite de oliva, agua y sal.
Y hacemos lo siguiente: picamos la cebolla, añadimos sal, y sofreímos en un poco de aceite de oliva. Ponemos el resto de los ingredientes en la cazuela y los cubrimos con agua fría. A fuego lento, dejamos que vaya cogiendo calor y cuando rompa a hervir, mantenemos una media hora. Separamos el tomate, el pimiento y unas cuantas alubias, pasamos por el pasapuré y lo devolvemos a la cazuela. Damos un último hervor y listo.
Opcional: podemos comer las pochas ‘viudas’ o, según gustos y presupuesto, añadir a la cazuela chorizo, codornices, almejas o bogavante. Con chorizo, me repiten, y con el resto, no las he probado. Si alguien se anima, que nos lo cuente.
Un plato exquisito que en alguna ocasión hice fueron con carabineros. Me resulta complicado encontrar las pochas aquí en Madrid. Tu me las puedes proporcionar?
Gracias
Hola Isabel! Yo no te las puedo proporcionar, ya me gustaría, pero no tengo huerta :-)! Nuestras verduras son de una cesta que recogemos semanalmente de un agricultor local, en Gipuzkoa. Pero yo creo que si buscas en internet vas a encontrar pochas frescas y, fuera de temporada, en conserva. Un saludo y gracias por pasarte por aquí!
Hola Isabel, en muchos mercados de Madrid puedes encontrar las riquísimas pochas. También hay tiendas especializadas, como de ultramarinos, donde venden legumbres y las encuentras fijo… No sé por donde vives, pero en Chamberí hay una, en el Barrio de las Letras hay otras… Espero haberte ayudado. Patricia
Qué buenas! Me encantan las pochas!
Hola Miren! Cuando las veo a mi me dan pereza, porque me recuerdan a las alubias blancas que no me gustan nada; pero a la primera cucharada… qué ricas!!